Mt 5:13 Ustedes
son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su
sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.
¿Por qué Jesús no
comparó la iglesia con, azúcar, pimienta o chile?
La sal fue elemento
imprescindible en la antigüedad, por eso Jesús lo utiliza para simbolizar la
importancia de nuestra misión en este mundo.
Los discípulos comprendían
el valor de la sal, por eso entendieron cuando Jesús les dijo: “Vosotros sois
la sal de la Tierra”. Los griegos decían que era divina; los soldados romanos frecuentemente
recibían su sueldo en sal (de allí “salario”) y se consideraba una ofrenda digna
para los dioses. La sal es el condimento más antiguo usado por el hombre. Ya en
el año 2700 a.C. en China se usaba la sal para sazonar la comida.
Al igual que el
petróleo, la sal estuvo durante siglos en el origen de conflictos bélicos y de
una intensa actividad económica.
La sal financió
algunas de las obra públicas más importantes de la historia, como por ejemplo,
la Gran Muralla China.
En la antigua China
se estimaba en valor de la sal solo después del oro.
Nuestro cuerpo
contiene unos 230 gramos de sal, sin los cuales moriríamos. De manera que la
sal es esencial para la vida.
La crisis del
cristianismo contemporáneo, se origina a causa de no haber tomado seriamente
esta afirmación del evangelio que determina nuestra identidad y rol en el mundo.
Ser sal y ser luz no
es algo opcional, el Señor no dijo: ¿Cúántos quieren o sienten ser sal o luz?
La sal es influencia.
Este es el énfasis
que Jesús está utilizando aquí.
Sus seguidores
debían tener una influencia positiva en la sociedad, como la tuvo Jesús. Sal
y luz indican la saludable influencia sobre la sociedad a medida que nos
ponemos en contacto con ella.
Ver 13 Ustedes son la
sal de la Tierra.
“Aquí el “ustedes”
es enfático. Separa los oyentes de los demás (escribas, fariseos, etcétera),
quienes no son la sal de la tierra.
Este “vosotros”
también es plural y, por lo tanto, describe la iglesia.
“De la Tierra”
Aquí Jesús determina
nuestro radio de acción “la tierra” ¿Donde desarrollamos ministerio? .La iglesia tiene el deber de influir
en cada aspecto de la vida humana y de la creación.
No somos la sal de
la Iglesia, sino la sal de la tierra.
5 Cualidades de la
sal que debemos imitar.
La sal conserva.
A la sal se le atribuyen
unos 14.000 usos, no solo la cocina, sino farmacéuticos e industriales, pero
ninguno ha influido tanto en la historia como el de la conservación. En
tiempos de Jesús el pescado y la carne se preservaba con sal “Impide la
putrefacción”
Al hacer un pacto se
regalaban un saco de sal, lo que indicaba “este pacto es incorruptible”. Los habitantes de la tierra son
corruptos. No se necesita texto bíblico para probar esto, pero véanse
Ro1:18-21; Gál 5:19-21; Ef 4:17-19.
La sal condimenta los
alimentos.
La sal, el aditivo
más antiguo y usado en alimentación, y pilar de la cocina en cualquier cultura.
Jn10:10 Estamos
llamados a demostrar la realidad de una vida auténtica y abundante, sabrosa y
llena de sentido. “ejemplo carroza de fin de año”
La sal irrita “rol
profético”
Hoy está de moda la
teología del azúcar.
Jesús no dijo
“Vosotros sois el azúcar, miel o el dulce de la tierra”.
La iglesia hoy en su
afán proselitista solo habla del amor de Dios, salud y prosperidad. Si
la sal entra en contacto con una herida, arde, nuestra manera de vivir a veces
irrita a otros. Otros ejemplos: Juan el Bautista, Esteban, Pablo. Etc.
Este tipo de
predicación lamentablemente no es tolerada por muchos que se dicen ser
seguidores de Cristo hoy día. ¡La verdad duele, pero salva!.
Es claro que
necesitamos predicar el amor de Cristo. “Pero el enfatizar solamente amor todo
el tiempo no era la manera de predicar de Cristo”.
La sal provoca la sed.
En el siglo XIX, el
caviar se ponía en los bares en EEUU como ahora el maní, gratis, para
“despertar la sed del cliente”. Nuestra forma de vivir y disfrutar la vida debe provocar en otros la sed
de conocerle a El personalmente.
El cristiano no
calma la sed, la produce. Cristo la calma.
A la samaritana,
Jesús le dijo: “el que beba del agua que yo le daré se convertirá en él en una
fuente de agua que brota para vida eterna” Jn 4:14
La sal es sanadora.
Es antiséptica, y
cura heridas.
Es usada como
medicina natural ante inflamaciones bucales y de garganta.
El cuerpo contiene
unos 300 gramos de sal, que han de reponerse continuamente. De lo contrario,
podemos morir, ya que este elemento es clave para la propagación de los
impulsos eléctricos en las fibras nerviosas.
Aunque dolía e
irritaba se ponía un poquito de sal sobre la herida y esta curaba más pronto.
¿Si no arde, no sana?
También está
presente en ciertos medicamentos, como los antibióticos, los sedantes, las
pastillas efervescentes y ciertas aguas minerales.
La sal tiene que ser
aplicada.
Debemos tener
contacto con los del mundo para que la sal cumpla el propósito.
¿Puede la iglesia
influir en el mundo si limita sus actividades a las cuatro paredes del templo.
“no salen del salero”
¿Sería Jesús lo que
conocemos hoy si su actividad se hubiese limitado a la sinagoga? ,¿Conoceríamos
a Bartimeo?, ¿el gadareno se hubiera libertado?, ¿la samaritana le hubiera
conocido?, ¿cómo se llamaría el sermón del monte? ¿dónde hubiera multiplicado
el pan?
La Biblia no nos prohíbe
relacionarnos con el mundo, pues de ser asi el mundo no tendría oportunidad de
conocer al Señor.
1Co 5:9 Por
carta ya les he dicho que no se relacionen con personas inmorales.10 Por
supuesto, no me refería a la gente inmoral de este mundo, ni a los avaros,
estafadores o idólatras. En tal caso, tendrían ustedes que salirse de este
mundo.11 Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con
nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador,
borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer.
¿Con qué será salada?
Pero si la sal se
vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada.
La sal no tiene
sustituto.
La iglesia es la
esperanza del mundo, ninguna otra institución sobre la tierra tiene el poder
redentivo de la iglesia.
Dios no tiene un
plan B para reconciliar y alcanzar la mundo.
Jesús advierte el
peligro de perder nuestras propiedades de sal, la pregunta es: ¿Cómo pierdo yo
mis propiedades de sal?
La sal sólo se
desvanece cuando reacciona químicamente con otra sustancia; es decir, cuando es
contaminada por alguna influencia externa.
Ver 13 No sirve más
para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres”
Hoy equivocadamente
medimos el éxito de un iglesia por su economía, su parqueo, la cantidad de
ministerios, miembros, o por la fama de su pastor.
Una iglesia o un
cristiano es valorado por su nivel de influencia.
Cuantas personas o
instituciones han sido afectadas por nuestros dichos o nuestros hechos.
“Vosotros sois la sal de la tierra” es una invitación a todos a vivir una vida
de influencia. La sal sería inútil sin sabor, y una iglesia sin
influencia. “El punto es inequívoco igual que su aplicación moderna. Cualquier
iglesia que se adapte al ambiente del mundo secular que la rodea, olvidándose
de su misión particular, se rinde inútil a sí misma” Pastor. Alberto Castro B.






