Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y
lo atraparon robando bolígrafos.Cuando nací, el doctor fue a la sala de
espera y le dijo a mi padre: Hicimos lo que pudimos... pero salió.´´mi madre
nunca me dio el pecho porque decía que sólo me queria como amigo. Mi padre
lleva en la cartera la foto del niño que ya venía en la cartera cuando la
compró en la tienda.Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: Mis
juguetes para la bañera era una tostadora y un radiocasete.Una vez perdido. Le
pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó:
No lo sé chaval... Hay demasiados sitios donde se pueden esconder.´´Cuando me
secuestraron, los secuestradores mandaron a mi padre un trozo de mi dedo... mi
padre dijo que quería más pruebas.El último deseo de mi padre, ya moribundo,
fue que me sentara en su regazo( él estaba en la silla eléctrica).Una vez
ingerí un frasco de tranquilizante. El doctor me dijo: tómese dos copas y
acuéstese un rato.El psiquiatra me dijo que estaba volviendo loco, yo le dije
que queria otra segunda opinión. De acuerdo, también es usted feo.´´
El más desgraciado de los hombres es aquél no
sabe soportar una desgracia. ''Benjamín Franklin''
Pag. 70 entre la risa y reflexión Manolo
Patrocino.






